Reservar una mesa se convirtió en reservar un momento.
Woki es una plataforma de reservas que conecta a los mejores restaurantes de la región con sus comensales. Hasta ahora, los restaurantes vendían sus propuestas a través del menú regular: la funcionalidad que usan para ofrecer los menús especiales que tienen habitualmente en su local.
La reserva tradicional es estática.
Los comensales buscan momentos únicos: pop-ups, catas, cenas con chefs invitados. Los restaurantes los organizan, pero no tenían una forma propia de publicarlos, cobrarlos por adelantado y controlar cuántas personas pueden asistir.
Sumar valor sin complejizar el producto.
Diseñar una funcionalidad nueva que funcionara en las tres partes de Woki a la vez, reutilizando al máximo los patrones y recorridos que restaurantes y comensales ya conocían del menú regular.
Una funcionalidad, tres plataformas.
Woki tiene tres plataformas, cada una pensada para un usuario distinto. Experiencias tenía que funcionar en las tres con la misma lógica que el menú regular.
Cliente
La app y web donde el comensal descubre restaurantes y reserva. Objetivo: encontrar y reservar una experiencia sin salir del recorrido habitual.
Administrador
El panel donde el restaurante configura su perfil, menús y precios. Objetivo: crear y publicar experiencias por su cuenta, sin pedir ayuda.
Guestcenter
La herramienta que usan recepcionistas y mozos durante el servicio para ver reservas y mesas. Objetivo: atender estas reservas como cualquier otra.
Lo que nos dijeron los restaurantes.
Entrevisté a restaurantes clave y sumé el feedback del equipo Comercial. Después hice un benchmarking de plataformas similares (Bigbox, Airbnb, OpenTable) desde dos miradas: la del comensal (cómo descubre, cómo se muestra la información, cómo reserva) y la del restaurante (cómo crea una experiencia, define cupos y precios).
Comunicar es vender.
Ya tienen demanda. Buscan una vidriera premium que refleje su marca y detalle qué incluye la experiencia.
El evento se pierde en el flujo.
En otras plataformas el comensal no distingue el evento de una reserva común, lo que genera confusión y le resta valor a la propuesta.
La autogestión decide.
Las herramientas del mercado obligan a pedir ayuda al soporte. Poder crear y seguir sus eventos por su cuenta es un motivo para elegir una plataforma.
El flujo de reserva como columna vertebral.
Tomé el recorrido de reserva existente como base y, paso por paso, mapeé qué cambiaba con Experiencias. Así definí qué era imprescindible para la primera versión (MVP) y qué casos poco frecuentes podían esperar a etapas siguientes. El comensal puede llegar por dos caminos, que terminan en un mismo recorrido.
User Story Map · qué entra en la primera versión y qué queda para después
Sumar sin agregar complejidad.
Una sola forma de reservar.
Que las experiencias necesitaban un recorrido de compra propio, separado de la reserva común.
Separar los recorridos aumentaba la carga cognitiva y hacía que los comensales habituales del restaurante no vieran los eventos.
Integrar Experiencias dentro de la reserva existente con componentes modulares: una card de experiencia coherente con el menú regular y una pantalla de detalle con secciones que el propio restaurante arma.
Crear una experiencia como se crea un menú.
El paso a paso para crear un menú regular, que los restaurantes ya conocen.
Reutilizarlo para no sumar curva de aprendizaje, agregando solo lo necesario: imágenes verticales, precio flexible (por persona, por grupo o sin precio), textos en varios idiomas y cupo por cantidad de personas en lugar de por mesas.
El salón no cambia su forma de trabajar.
Recepcionistas y mozos trabajando bajo presión con una herramienta que ya dominan.
Sin cambios en la estructura. Las reservas con experiencia aparecen en los mismos lugares que cualquier otra (listado, mapa de mesas, calendario) y se distinguen con un ícono propio y una etiqueta clara.
Del menú regular a Experiencias.
Los nuevos componentes conviven con los del menú regular: misma estructura, distinta jerarquía visual para que el evento se lea como tal.
Validado con restaurantes reales, documentado al detalle.
Testeé un prototipo de fidelidad media con restaurantes, personalizado con su propia marca y eventos reales. Confirmó que el recorrido unificado se entendía y se adoptaba sin fricción.
Realicé un documento de especificaciones de diseño con todos los detalles para que el equipo pudiera construir cada pantalla tal como fue diseñada.
Prueba de usabilidad · prototipo en mediana fidelidad con restaurantes reales
Cómo medimos el éxito del MVP.
Restaurantes top activos en el primer trimestre, empezando por Mendoza y Buenos Aires.
De restaurantes pidiendo ayuda al soporte para crear experiencias, gracias a un panel simple de usar por su cuenta.
Más comensales que completan la reserva, al integrar las experiencias en el recorrido que ya conocen.